Cada nuevo plato nace de una pregunta muy sencilla:
¿Cómo podemos sorprender sin dejar de ser Nan King?
No existe una fórmula exacta.
A veces la inspiración llega al recordar una receta familiar.
Otras veces aparece durante un viaje, al descubrir ingredientes, técnicas o presentaciones diferentes.
También escuchamos a quienes más conocen nuestros sabores: nuestros clientes.
Muchas de las incorporaciones al menú, como el ramen, el sushi o algunos platos combinados, nacieron precisamente de sus sugerencias.