El arroz frito es uno de los platos más representativos de la cocina oriental. Su encanto está en la mezcla de arroz suelto, vegetales frescos, proteína y ese sabor intenso que se logra al saltear todo a fuego alto.
Esta versión casera está inspirada en los sabores clásicos de la cocina china, perfecta para preparar en casa y compartir en familia.
Ingredientes
- 2 tazas de arroz blanco cocido y frío
- 1 pechuga de pollo cortada en cubos pequeños
- 1 zanahoria picada en cubos pequeños
- 1/2 taza de raíces chinas
- 1/2 taza de cebollín picado
- 1/2 pimentón cortado en tiras delgadas
- 2 huevos batidos
- 3 cucharadas de salsa de soya
- 1 cucharada de aceite vegetal
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
- Cocina el arroz con anticipación y déjalo enfriar. Lo ideal es usar arroz del día anterior para que quede más suelto al momento de saltearlo.
- Calienta un sartén grande o wok con una cucharada de aceite vegetal.
- Agrega el pollo y cocínalo hasta que esté dorado por fuera y bien cocido por dentro.
- Incorpora la zanahoria, el pimentón y las raíces chinas. Saltea durante unos minutos para que los vegetales conserven textura.
- Mueve los ingredientes hacia un lado del sartén y agrega los huevos batidos. Revuelve hasta que estén cocidos.
- Añade el arroz frío y mezcla muy bien con el pollo, los vegetales y el huevo.
- Agrega la salsa de soya, el cebollín, sal y pimienta al gusto.
- Saltea durante unos minutos más hasta que el arroz tome color, aroma y sabor.
Consejo de cocina
Para lograr un mejor resultado, evita usar arroz recién preparado. El arroz frío permite que el grano se mantenga firme y no se vuelva pegajoso durante el salteado.
Puedes acompañarlo con lumpias, pollo agridulce o vegetales salteados para crear una experiencia más completa al estilo oriental.